Tengo que admitir que, como le pasa a mucha gente, me daba cierto reparo solicitar una hipoteca en una entidad sin oficinas. No era tanto la sensación "virtualidad" de la operación, o el hecho de que me fiara del banco -el hecho de que estuviera detrás un banco físico como Banesto también me tranquilizaba- se trataba sobre todo de ese miedo de no poderte sentar cara a cara con una persona y explicarle las particularidades de tu caso. Porque mi hipoteca, como la de todos, tenía sus particularidades.
Sin embargo, la diferencia de condiciones me hizo despojarme de todas las inseguridades e incertidumbres y, no me arrepiento en absoluto. Tengo unas magníficas condiciones que ni siquiera mis jefes que ganan el doble que yo han podido conseguir en sus bancos tradicionales y me sentí perfectamente acompañado y guiado en todo el proceso desde la solicitud hasta la firma.
Con sólo introducir los datos en la web me dijeron que estaba pre-aprobada, claro, a falta de confirmar la veracidad de la información introducida y de la tasación del piso.
La vivienda era de segunda mano y la documentación que me pidieron fue la de siempre:
- Renta
- 3 últimas nóminas
- Autorización para que revisaran mi nivel de riesgo en el CIRBE
- DNI
- Escrituras
- ...todo lo de siempre salvo que, me extrañó que, a diferencia de otros bancos no me pidieron contrato de trabajo
Envié toda la documentación y me asignaron un Gestor que trataba conmigo telefónicamente y por correo electrónico. Fue bastante tranquilizador, porque yo me imaginaba que cada vez que tuviera que pedir alguna información trataría con una señorita de un call center que no tendría ni idea de mi expediente y me obligaría a contarle mi historia desde el principio... ¡para nada! En cada etapa del proceso te asignan un gestor con nombre y apellidos. Por lo que parece iBanesto tiene subcontratada toda la gestión documental de hipotecas a una empresa que se llama BMB pero no notas en ningún momento que hablas con gente de distintas empresas. Hay una comunicación muy fluida.
A partir de ahí pues fue todo rodado:
- provisión de fondos
- tasación
- operación aprobada definitivamente
- firma
En menos de un mes (si hubo retraso fue debido a algún retraso nuestro en enviar documentación) estábamos en el notario, felices y firmando.
A la notaría, por supuesto, acude un apoderado de Banesto, eso sí, para seguir ahorrando costes tiene un apoderado que cubre una zona geográfica amplia y puede tardar un poco en estar disponible... y ?ojo! el apoderado revisará toda la documentación que enviásteis cotejándola con los originales que tendréis que llevar a la firma. Ni que decir tiene que no se os ocurra falsificar o trucar las fotocopias que enviáis ;-)
Espero que os sea útil.
Saludos,
Leandro |