Llevaba desde los 12 años trabajando con un banco tradicional que primero se llamó BB, luego le incorporaron la V y después la A, esto es BBVA. Cuando fui a mi sucursal de toda la vida a decirles que había visto por fin el piso (dentro de mis posibilidades) de mis sueños, me dijeron que estupendo que ellos tenían la hipoteca ideal para mí: unas condiciones bastante lamentables y encima necesitaban el aval de mis padres porque no les valía los cinco años que llevaba trabajando en mi empresa. Pasé de ellos, me fui a ING Direct, con un poco de miedo al principio porque pensé que unas condiciones tan buenas sólo serían accesibles a rentas elevadas, pero con mis ingresos me dieron un tipo magnífico y 0% de comisión en todo. |